Hoy ha sido un día hermoso. Ya está aquí la primavera; los días son más largos, cada día hay más flores y más canto de pájaros. Caminando del súper a mi casa, la luz era tan transparente que de pronto me encontré mirando la calle y los edificios familiares como si los viera por primera vez. Las flores de los cerezos frente al café cercano han estallado de pronto en apenas un par de días; la magnolia está cargada de flores, el aire es fresco y limpio y el cielo muy azul. Arrebatada por el gozo durante mi paseo, no olvido, por supuesto, qué día es hoy, 11 de marzo: el día en que, hace 15 años, Rita se nos adelantó en el camino.

No olvido la pena infinita, ni la olvido a ella, a quien sigo extrañando siempre, con quien quisiera poder continuar la conversación que tuvimos durante una amistad muy larga, profunda y entrañable.

En esta fecha, siempre me es difícil encontrar el equilibrio entre el dolor y los recuerdos personales, algo que instintivamente quiero proteger como sólo mío, y la conciencia de que Rita fue y es amada por muchas personas, que tocó a muchas personas con su música, que era una figura pública, recordada por multitudes. Recuerdo entonces que las cosas que creamos juntas forman parte de ese legado, y pienso que quizá no debo encerrarme en mis recuerdos nada más, ni en mi tristeza, en este día.

Me siento torpe al escribir esto; no sé muy bien cómo marcar este aniversario, así que me limitaré a compartir algunas cosas que quizá les dé gusto ver (o volver a ver, pues en los tiempos que corren todo está en internet).

Primero, un video de “Chicles” (descubierto gracias a la cuenta de YouTube de Morba), de la época en que conocí a Rita, en los meros inicios de Santa Sabina:

Comparto también el video de Rita con el Ensamble Galileo, cantando “Una matica de Ruda”, que se puede encontrar en la cuenta de YouTube de La fangoria:

Por desgracia no existen videos del espectáculo para cabaret Monólogo con farol que montamos entre 1991 y 1992 entre Rita, Juan Sebastián Lach, Omar Rodrigo y yo, con la participación del actor Juan Ibarra, así que les dejo esta foto. No recuerdo quién me la envió, perdonen por no poner el crédito:

Otro proyecto en el que trabajamos juntas fue Música divina, humanas letras, en 2010, inspirada por los villancicos de Sor Juana Inés de la Cruz, un espectáculo teatral-musical con el entonces llamado Coro de la Universidad del Claustro de Sor Juana, que ahora es el Coro Virreinal Rita Guerrero. El libreto lo escribimos Ileana Ortiz y yo, con enorme colaboración de Rita, bajo cuya dirección absoluta fue creado este proyecto. Aquí comparto un fragmento, en que Ileana y Rita cantan juntas. El video fue tomado por Rami Martin, y aparece en su cuenta de YouTube:

Rita y yo compartimos también el trabajo con muchos otros músicos, estudiantes y artistas en la década de 1990, organizando conciertos masivos en apoyo al EZLN y las comunidades de base de apoyo zapatista, que servían también para dar información sobre lo que estaba sucediendo en la región de conflicto en esos años. Aquí les dejo una foto, creo que tomada por Frata. (Rita y yo estamos al centro).

Finalmente, un video que me gusta mucho, de otro proyecto en el que Rita estuvo trabajando durante el último año de su vida, para el espectáculo Una noche en los veintes, dirigido por Eliceo Lara:

De alguna manera, el gozo de la belleza de un día de primavera como éste va de la mano del gozo que Rita trajo a nuestra vida —a la de los que tuvimos la fortuna de estar cerca de ella, y a la de quienes conocieron y siguen gozando de su obra. Está muy cercana, y quiero creer que comparte con nosotros la belleza del día, allá, donde quiera que esté.

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